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Tras cosechar la primera derrota la semana pasada, Mirai Euskotren afronta una nueva jornada de máxima dificultad confrontando el domingo (18:30 horas) en Fontajau con un Uni Girona que trata de reaccionar tras un inicio decepcionante.
Todo aficionado al baloncesto femenino sabe de la sacudida que vivió nuestro deporte en los meses finales de la campaña pasada; las nuevas reglas contractuales de la WNBA, su calendario extendido, la aparición del Project B, el poderío económico de las ofertas universitarias en Estados Unidos… Si añadimos la disputa del Mundial y el poco tiempo de preparación que tuvieron los campeonatos nacionales para preparar el inicio de liga, observamos el panorama general; si nos fijamos en el caso de Spar Uni Girona, vemos el ejemplo palmario de las consecuencias de ese ambiente tan agitado.
Si la memoria no me falla, respecto a la plantilla de la temporada pasada repiten sólo Carolina Guerrero, Ainhoa López y Laura Quevedo, aunque esta última actualmente es baja por lesión; es decir, una plantilla prácticamente nueva y sin sus principales referentes de las temporadas pasadas: Holm reforzó a Azulmarino, Bibby acaba de ser anunciada como fichaje temporal de Valencia Basket y el cuadro catalán tampoco pudo retener a una Mariam Coulibaly que marchó a Italia para defender al Familia Schio.
Fichajes no han faltado y de calidad, aunque desde fuera uno presupone que el presupuesto ha caído respecto al año anterior. No obstante, Juana Camilion es una de las bases más reconocidas de la competición, Queralt Casas regresa a su tierra siendo uno de los emblemas de la LF y para el juego interior se ha incorporado a la pareja del entonces -y ahora- todopoderoso Azulmarino que dominó la Liga Challenge: Marta García y Adut Bulgak. Además la turca Tilbe Senyurek, jugadora con experiencia Euroliga debe ser una pieza importante, aunque su debut en liga femenina está siendo un tanto irregular -discreta de inicio, fue la mejor ante Araski y también entre semana en el encuentro de Eurocup-.
Aunque si hablamos de nombres, uno destaca por encima de todos: Iyana. La asturiana, miembro del quinteto ideal del último Mundial y autora de la jugada de la competición -cuentan que Brianna Stewart sigue dando vueltas sobre su propio eje- debía ser el máximo referente del nuevo proyecto catalán. Individualmente ha estado a la altura, pero colectivamente las de Roberto Íñiguez comenzaron con tres derrotas dolorosas ante Estudiantes, Azulmarino y Jairis. Para colmo de males, ante el equipo murciano Iyana Martín salió dolorida de su mano y ha causado baja desde entonces, dejando una rotación muy corta para afrontar dos competiciones.
Antes siquiera de comenzar la liga regular llegó el primer varapalo para las gironíes, con la eliminación en la fase previa de la Euroliga y cayendo al segundo escalón continental. Ese hecho y el desastroso inicio de liga hicieron que el preparador vitoriano tuviera que salir en rueda de prensa para poner las pilas a las suyas; y reaccionaron. Primero con victoria entre semana y después con una peleada victoria ante Araski en Gasteiz. Sin embargo, poco antes de redactar esta nota, volvía a caer en Eurocup ante las búlgaras de Montana 2003 en un encuentro interrumpido al viejo estilo soviético por un sospechoso fallo eléctrico justo cuando las catalanas habían conseguido recuperar la desventaja; viéndolo egoístamente desde el punto de vista de Mirai Euskotren tenemos a Girona después de un partido eterno, con una rotación de sólo siete jugadoras -Marta García no ha disputado minutos en los dos últimos encuentros- y un viaje largo desde Bulgaria.
Puede parecer un buen momento para afrontar un duelo de los tenidos por imposibles como es la visita a Fontajau: un rival en horas bajas, con un balance de 1-3, con ausencias, jugadoras que no entran demasiado en los esquemas, sin rodaje previo y con cansancio acumulado… Sin embargo no conviene olvidar que Girona es un grande de la competición, y un grande herido, además, lo que le puede hacer aún más peligroso.
Por su parte Mirai debe mostrar lo que es: un cuadro intenso, solidario, compacto, sin desequilibrios. Por lo que se ha podido intuir en las imágenes compartidas por el club en redes sociales, Irene Murua está participando en los entrenamientos, pero su ritmo todavía no será el de sus compañeras tras dos semanas parada. Todas deben dar un poquito más de lo mostrado ante Azulmarino y responder especialmente cuando el rival sube el nivel defensivo.
El encuentro de la semana pasada puede ser un buen punto de partida para afrontar el duelo de este domingo; podemos esperar la intensidad defensiva -Camilion, Casas o Ainhoa son buenas especialistas-, a jugadoras grandes abiertas lo que puede obligar a salir a Khadi o Sacha, no podemos obviar la presión que ejerce un pabellón grande como el de Girona. Con todos estos condicionantes y sabiendo lo que somos, es el momento de dar un paso adelante y aprovechar la ocasión para salir de Fontajau con una victoria y reforzadas para el siguiente tramo de la competición.
Autor: Alex Andreu
Foto de: Mirai Euskotren Ibaeta
