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Las pupilas de Isaac Fernández no pueden ahondar una jornada más en la mala dinámica que acecha. Tras un inicio por todo lo alto, el Movistar Estudiantes ya tiene igualado el tanteo de victorias y derrotas. Por ello la vuelta al Magariños debe ser otro punto de inflexión para volver al camino de la victoria.
Visita la calle Serrano el Impulso 360 Estepona, que llega en la misma situación clasificatoria que las colegiales. Cuatro resultados muy dispares, pero una plantilla con potencial para dar alguna que otra sorpresa. En filas malagueñas al igual que la campaña pasada, la querida Meli Gretter que tendrá su merecida ovación una vez más.
Las Women in Black necesitan volver a ganar, necesitan volver a sonreír y necesitan volver a ese juego reconocible que empezaron a sacar al inicio de la liga. Girona en la primera jornada fue la mayor sorpresa, y esa gran moral hizo al Movistar Estudiantes también pasar por encima del Araski. Sin embargo, en la siguiente jornada esperaba el Valencia Basket, y ante unas taronjas que no dan respiro las WIB poco pudieron hacer.
Tras la derrota ante el equipo de Javier Torralba, a las de Isaac Fernández les tocaba viajar a su pabellón maldito. Visitaban al Cadí La Seu, donde cómo no, perdieron una vez más dando una imagen mejorable. Aun así, siempre se puede sacar cosas positivas. En este caso fue el primer cuarto en territorio catalán, donde se defendió bien y se consiguió atacar, pero luego la desaparición fue prácticamente total.
Sin duda, con los ritmos altos del baloncesto actual, el factor más importante es la cabeza. El saber estar los 40 minutos concentradas para poder tirar de esa inteligencia en pista. De esta manera, sacar el estilo clásico de las chicas del Movistar Estudiantes, con una defensa asfixiante y una lucha en el rebote para después correr al ataque.

Queda claro que hay margen de mejora y un techo competitivo al que llegar. Las del Ramiro tienen capacidad para ganar, para hacer cosas buenas, para hacer sonreír a la afición, y para ello tienen que exprimirse al máximo. Una temporada en la que tras cuatro jornadas ya se ve una de las claves del equipo.
Ser un puzzle en el que cada jugadora aporta. No hay alguna jugadora que despunte, que se haga imprescindible para recurrir a ella siempre, sino que cada una aporta una característica diferente para hacer un conjunto trabajador.
Es la hora de dejar atrás todo el inicio y darse cuenta que ya serán cinco las jornadas disputadas. La Liga Femenina Endesa empieza a coger rumbo, empieza a coger una velocidad de crucero y tanto Estudiantes como ningún equipo se puede despistar.
El rival, el Impulso 360 Estepona, llega al Magariños con ambición, con el mismo objetivo que el Movistar Estudiantes. El de sumar una victoria para dar regularidad al equipo, tras dos derrotas contundentes en las casas de Zaragoza y Ferrol, y dos tremendas victorias ante Ensino y Avenida en el Pineda.
Tinara Moore es la referencia de las de César Aneas. La estadounidense ya es conocida en la liga tras su paso por Valencia, La Seu y Gernika, pero vuelve tras cuatro temporadas fuera de España. La pívot de 1.90 es un peligro constante, tendrá que batallar ante Cooper y Nestor por los rebotes, aunque esta primera podrá hacerle daño en ataque con su tiro exterior.
En el interior le acompaña una ex estudiantil, Umo Diallo, que también es una caza rebotes. Por el exterior, dos grandes anotadoras como Rachel Howard y Stephanie Watts, quienes pueden dar más de un dolor de cabeza. Les acompaña la todoterreno Ainhoa Gervasini, a quién habrá que tener acordonada en el 6.75 ante su peligrosa mano.
Y si hablamos de vueltas, ya son cuatro años sin ella en el Magariños, pero su regreso siempre es especial. La incansable Meli Gretter vuelve una campaña más con el Estepona, y lo de incansable se le queda corto. A sus 33 años sigue jugando la mayoría de los minutos, con casi 34 de media, y sigue siendo uno de los pilares del equipo. Puntos, rebotes y asistencias, no se puede pedir nada más, solo que se contenga un poco ante una afición que le guarda un gran cariño.
En definitiva, Magariños aguarda un encuentro de alta tensión, de dos equipos en busca de sensaciones, de encontrar su juego, y de coger por los cuernos la zona media de la tabla. El Movistar Estudiantes debe escudarse en su afición, mientras que el Estepona en su resistencia y su físico.
