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El conjunto rojillo visita este sábado al Barcelona (21:00 horas) con la ambición de prolongar su buen inicio de temporada y demostrar que puede competir por objetivos importantes. Los de Gonzalo García de Vitoria, que han arrancado la Liga Endesa con un balance de 3-1, afrontan una de las salidas más exigentes del calendario, pero también una oportunidad para dar un golpe sobre la mesa. La confianza del vestuario y el convencimiento de que la victoria es posible acompañan a un Casademont que no quiere conformarse con plantar cara a uno de los grandes. No será una tarea sencilla, pero la ambición es clara: aprovechar el momento del equipo para intentar conseguir una victoria de prestigio.
Uno de los protagonistas que ha transmitido con mayor claridad la nueva mentalidad que tiene el equipo aragonés es Jaime Fernández. El jugador de Casademont reconoció esta semana que el vestuario afronta el desplazamiento con confianza y sin complejos ante un rival de máxima exigencia. “El objetivo no es ir a competir, es ir a ganar”, afirmó, dejando claro que la expedición zaragozana no entiende el encuentro como una visita en la que haya que conformarse con ofrecer una buena imagen.
El mensaje refleja el cambio de ambición con el que el conjunto aragonés afronta esta temporada. El equipo sabe de la dificultad que entraña ganar en una cancha como el Palau, pero también es consciente de que necesita mantener su personalidad y trasladar a la pista el trabajo realizado durante la semana.
Para tener opciones, Casademont deberá cuidar especialmente la concentración durante los cuarenta minutos, evitar pérdidas que permitan correr al rival y mantener la regularidad tanto en defensa como en ataque. Ante un adversario con recursos para castigar cualquier desconexión, los pequeños detalles pueden resultar decisivos. El conjunto zaragozano viaja con mucho que ganar y con la intención de demostrar que su buen comienzo no es fruto de la casualidad.
El rival que espera al Casademont llega al encuentro después de una semana de exigencia, con compromisos tanto en la competición doméstica como en Europa. El Barcelona afronta el partido tras caer con contundencia en la pista del Joventut Badalona por 113-89, un resultado que evidenció las dificultades del equipo en el derbi catalán. En la Liga Endesa, los azulgranas habían logrado sus dos victorias anteriores en el Palau, frente al Leyma Coruña y al Valencia Basket.
Sin embargo, el conjunto barcelonista ofreció una imagen diferente en su compromiso europeo de este jueves. El Barça se impuso por 81-89 al Olimpia Milano a domicilio, en un triunfo colectivo en el que destacaron Punter, Gibson, Martin y Parra.
El conjunto catalán cuenta con argumentos suficientes para exigir la mejor versión de los rojillos, pero Casademont también tiene razones para viajar convencido de sus posibilidades. La victoria europea de los azulgranas confirma su capacidad para reaccionar después de una derrota, mientras que el inicio liguero de los zaragozanos invita a pensar que pueden competir con todos.
El sábado, a partir de las 21:00 horas, el Palau pondrá a prueba la ambición del equipo de Gonzalo García de Vitoria. El reto es mayúsculo y la historia no juega a favor de los aragoneses, pero el vestuario ya ha dejado claro que no viaja a Barcelona únicamente para competir.
Autor: David Muñoz
Fotografía obtenida de la web de Basket Zaragoza.
