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El Recoletas Salud San Pablo Burgos recibirá el próximo domingo 8 de noviembre, a partir de las 12:30 horas, al Valencia Basket en el Coliseum. Un encuentro de gran exigencia deportiva, pero también con un importante componente emocional, por el regreso a Burgos de dos jugadores que dejaron una huella especial entre la afición azulona: Jasiel Rivero y Gonzalo Corbalán.
Los dos fueron protagonistas de momentos muy queridos por la hinchada burgalesa y volverán a pisar una cancha en la que recibieron numerosas muestras de cariño. Eso sí, en esta ocasión la afición espera que las alegrías se queden del lado local.
El conjunto taronja comenzó la temporada con una derrota, pero pronto ha demostrado que cuenta con calidad y recursos suficientes para mantenerse entre los equipos destacados de la Liga Endesa y aspirar a pelear por los puestos más altos de la clasificación.
Su potencial ofensivo está siendo una de sus principales señas de identidad en este inicio de campaña. El Valencia ha superado los 100 puntos en tres de sus seis encuentros disputados, una muestra de su capacidad anotadora y de las dificultades que puede plantear a cualquier rival.
Entre sus principales referencias destaca TJ Shorts, un jugador capaz de asumir responsabilidades ofensivas, generar juego para sus compañeros y acelerar el ritmo del encuentro. Su capacidad para dirigir y cambiar la velocidad del partido lo convierte en una de las amenazas a las que deberá prestar especial atención el equipo burgalés, si quiere tener alguna opción de victoria.
El San Pablo afrontará su segundo encuentro consecutivo en casa esta semana, después de la dura derrota sufrida el miércoles ante el Rostock Seawolves en EuroCup. La imagen ofrecida en aquel partido dejó un profundo malestar entre la afición, que espera una reacción inmediata de los suyos.
Los de Porfi Fisac necesitan recuperar la intensidad, mejorar su juego en equipo y demostrar que pueden ofrecer una versión mucho más competitiva que la mostrada en sus últimos compromisos europeos. No será sencillo ante un rival como Valencia Basket, pero el equipo burgalés ya ha demostrado en Liga Endesa que es capaz de competir a un nivel muy superior.
En el apartado estadístico, el San Pablo destaca especialmente por su capacidad reboteadora, situándose como el segundo mejor equipo de la Liga Endesa, por detrás del Real Madrid. También ocupa la tercera posición en recuperaciones de balón, dos datos que reflejan algunas de las fortalezas que deberá aprovechar para intentar frenar al conjunto valenciano.
A nivel individual, DJ Steward y Christian Sengfelder continúan siendo algunas de las principales referencias del equipo, con aportaciones destacadas en este inicio de temporada.
Además, se espera que Retin Obasohan siga recuperando ritmo de competición después de su regreso a la pista el pasado miércoles. Su incorporación puede aportar nuevas alternativas a la rotación burgalesa y convertirse en un refuerzo importante para un equipo que necesita recuperar confianza y encontrar mayor continuidad en su juego.
Jasiel Rivero regresará a una ciudad con la que mantiene una vinculación especial, no solo por su etapa como jugador del San Pablo, sino también en el plano personal, ya que fue en Burgos donde nació su primera hija. El jugador cubano continúa creciendo en el conjunto valenciano, ganando protagonismo y confianza bajo las órdenes de Xavi Albert. Su regreso será, sin duda, uno de los momentos especiales de la jornada.
Pero especialmente emotiva se espera la vuelta de Gonzalo Corbalán. El argentino, uno de los grandes referentes del San Pablo hasta la pasada temporada y especialmente querido por la afición, volverá al que durante años fue su hogar. Su paso por Burgos dejó una huella difícil de olvidar, por lo que se espera que el Coliseum le reciba con una gran ovación.
No faltarán quienes sigan soñando con volver a verle algún día defendiendo la camiseta azulona, especialmente en un momento en el que el equipo burgalés necesita encontrar jugadores capaces de asumir responsabilidades y cambiar la dinámica de los encuentros.
El Coliseum vivirá así una mañana de emociones encontradas, entre el cariño hacia quienes fueron protagonistas de grandes momentos con la camiseta del San Pablo y la necesidad de volver a disfrutar de su propio equipo. Porque los reencuentros serán especiales, pero lo que la afición burgalesa necesita ahora es reencontrarse y reconocerse con el equipo que salta a la pista.
Imagen: Web San Pablo Burgos
Autora: Laura Pérez
