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Surne Bilbao Basket 88 – 76 MoraBanc Andorra
El MoraBanc Andorra salió de casa más ligero tras la remontada ante el Río Breogán, pero vuelve de Miribilla con más peso del que llevaba. El Surne Bilbao, que llegaba tocado tras el 119-84 encajado en Madrid, encontró su respuesta en las 21 pérdidas tricolores, 19 de ellas antes del último cuarto, y sigue sin conocer la derrota en su pista esta temporada.
La lección del Breogán parecía aprendida, pero enfrente había un rival que no se pone nervioso. El conjunto de Jaume Ponsarnau, obligado a reaccionar tras el primer cuarto de pesadilla en el Movistar Arena (36-13), no se inmutó y se mantuvo fiel a su plan: juego en media cancha, paciencia y esperar el error ajeno. Zan Tabak ya lo había advertido antes del viaje, cuando habló de “un Bilbao que juega en mitad de cancha y que se ven detalles que están a otro nivel”. Lo que vino después le dio la razón.
El segundo cuarto tuvo dos nombres propios: Artem Pustovyi vivió sus mejores minutos y castigó la pintura, mientras Wes Iwundu fue un revulsivo en ambos lados de la pista: generaba ventajas, defendía con presión y contagiaba energía a un equipo que movía bien el balón. Las circulaciones eran fluidas y los tiros liberados llegaban, pero el aro se cerró desde el perímetro. El MoraBanc acabaría con un 9 de 29 en triples (31%), y si se separa a Kuric, el resto del equipo se quedó en 4 de 22.
Al mismo tiempo, el partido se volvió áspero y discontinuo, con muchas faltas, revisiones constantes y acciones antideportivas que cortaban el ritmo cada pocos minutos. Apareciendo pases imprecisos y las primeras pérdidas en cadena. Normantas y Somogyi dieron la vuelta al marcador para poner a los locales por delante por primera vez (38-37), y el parcial de 27-18 del cuarto los llevó al vestuario con ventaja (42-40).
En la previa señalábamos que la defensa, la intensidad y la recuperación de balones volverían a ser claves. En Bilbao ocurrió justo lo contrario. El Surne Bilbao salió del vestuario con un 5-0 de parcial, endureció su defensa y encadenó tres triples seguidos que abrieron una brecha que ya no cerraría. El MoraBanc había llegado al descanso con 11 balones perdidos y, antes de terminar el tercer cuarto, ya eran 19. Akinjo (5), Cameron McGriff y Kassius Robertson (3 cada uno) acumularon buena parte, y los vascos las convirtieron en carreras: 7 puntos al contraataque por ninguno tricolor y 12 puntos tras pérdida frente a 5. Ádám Somogyi, la cara conocida de la que hablábamos antes del partido, sumó 8 puntos, 3 asistencias y 4 recuperaciones.
A su alrededor, el Bilbao encontró soluciones desde todas partes. Darrun Hilliard (11 puntos, 5 asistencias y un 6 de 6 en tiros libres), Luke Petrasek (9), Normantas, Frey y Darling (8 cada uno) completaron un ataque coral que repartió 20 asistencias por las 14 del MoraBanc. El tercer cuarto se cerró con un 23-17 y un 65-57 que ya pesaba.
Contenido durante la primera mitad, Kuric apareció cuando más falta hacía. Sus triples devolvieron la vida al MoraBanc, que apretó, se agarró al rebote (41 a 35, con 15 capturas ofensivas) y llegó a rozar los cuatro puntos de distancia. Pero fue un acercamiento sin continuidad. Martin Krampelj, otro exjugador tricolor, se encargó de cerrar el partido: 20 puntos en poco más de 17 minutos, 4 de 8 en triples y 21 de valoración. El Bilbao acabó con un 15 de 37 desde el perímetro (41%) y los de Tabak no supieron sostener el esfuerzo.
Thomas Schreiner le había pedido «dos o tres triples» para superarle y Kuric le respondió con cinco (5 de 7), 17 puntos y el liderazgo anotador del equipo. Con 132 triples, deja atrás los 129 de su actual entrenador asistente y sube al sexto puesto en la historia del club. En la ACB suma ya 709, a uno solo de Xavi Fernández (710). El problema es que estuvo demasiado solo. Pustovyi cerró un partido sólido (14 puntos, 7 rebotes y 21 de valoración) y McGriff sumó 11 rebotes, pero el resto no acompañó. Akinjo (13 puntos) se fue apagando tras su buen inicio, con un 1 de 7 en triples; Aaron Best se quedó en 6 puntos con un 0 de 4 en tiros de dos, y Robertson, con 4 puntos y un -20 en pista, no encontró su sitio. El quinteto inicial solo aportó 25 de los 76 puntos.
Ante el Breogán faltaron los primeros minutos; en Bilbao, los treinta últimos. Tabak avisaba durante la semana de que hay “una línea muy fina entre esta tranquilidad y la relajación”, y aunque no fue una cuestión de actitud, el equipo sí perdió el control del balón cuando el partido pedía calma. Con una victoria y cuatro derrotas, el MoraBanc tiene bases sobre las que construir: el rebote, el acierto desde la línea de tiros libres (15 de 18) o la energía de jugadores como Iwundu. Pero necesitará cuidar muchos otros detalles.
Ficha técnica:
Árbitros: Fernando Calatrava, Fabio Fernández, Carlos Merino
Pabellón: Bilbao Arena. Público: 7.823 espectadores
Surne Bilbao Basket 88 (15+27+23+23): Normantas (8), Frey (8), Hilliard (11), Petrasek (9), Vautier (5) – quinteto inicial – Duscak (0), Darling (8), Ansorregi (0), Krampelj (20), Font (5), Somogyi (8), Hlinason (6)
MoraBanc Andorra 76 (22+18+17+19): McGriff (6), Ortega (0), Akinjo (13), Robertson (4), Radošević (2) – quinteto inicial – Mutic (5), Best (6), Aquino (0), Pustovyi (14), Kuric (17), Iwundu (5), Andronikashvili (4)
Autor: Maria Feixas Larriba
Foto de Instagram MoraBanc
