Remontada épica a la palentina 2.0

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Iberolea Palencia
84 - 80
Club Ourense Baloncesto
Q1
13 - 25
Q2
22 - 20
Q3
25 - 16
Q4
24 - 19

El Iberolea Palencia vuelve a firmar, contra el Club Ourense Baloncesto, una remontada de proporciones épicas que lleva a los palentinos a conseguir la cuarta victoria de la temporada. Es probable que se estén preguntando el motivo del 2.0 que sale en el titular de ésta crónica. En efecto, los chicos de morado protagonizaron un encuentro tremendamente similar contra los de Moncho López la temporada pasada en La Caldera de Castilla en el ya lejano enero de este mismo año y en lo que fue el ecuador del curso pasado.

En su momento decidí titularlo “Remontada épica a la palentina” porque los gallegos dominaron buena parte del partido y cuando todo parecía perdido, la remontada de epopeya apareció para dar la victoria a los castellanos.

Pues bien, el escenario de ayer ha sido dramáticamente similar. Tanto y de tal manera fue un reflejo de lo ocurrido entonces, que he decidido denominarlo igual, pero en una segunda versión.

Dominio orensano desde el comienzo

Fue un partido complicado de ver, al menos desde el punto de vista de la afición palentina. Los muchachos de Natxo Lezkano dieron, por momentos, una de sus versiones más irregulares. Los balones no entraban, los jugadores no se entendían, las posesiones se agotaban, el perímetro tampoco funcionaba, los bases no dirigían y en general, la ofensiva palentina sucumbía ante algunos instantes de grandísima labor defensiva rival. Sean Mc Donnell, uno de los mejores de su formación y el más anotador, comenzó complicándole las cosas mucho al Palencia, cosa que se repetiría la mayor parte del encuentro. Junto a él, un gran Xabi Oroz volvía a demostrar su que “su trabajo en la sombra” hace mucho más de lo que pueden llegar a comunicar las estadísticas. Aunque en esta ocasión, con 10 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias, el vasco se convertiría en el MVP de los suyos.

Durante minutos reinó una confusión que pareció extenderse buena parte del partido, en las filas palentinas nadie se entendía con nadie y al balón le costaba un sufrimiento extremo entrar a canasta. Los locales se precipitaban demasiado en su juego y el rebote tampoco les sonreía, solamente Álvaro Martínez, una estrella de brillo cósmico, llegó en los compases iniciales para salvar el día.

Los fallos defensivos del Palencia fueron, lamentablemente, muchos y muy numerosos y durante la primera mitad se dejaron ver demasiado a menudo, propiciando que pícaros, listos y veloces jugadores como Leimanis y Mc Donnell se aprovecharan de ellos en penetraciones, lanzamientos liberados y bloqueos que nunca ocurrieron y debían haberlo hecho.

Un 13-25 al final del primer cuarto ya anunciaba un dominio rival absoluto que de no haber sido por Álvaro Martínez, hubiera sido mucho más evidente.

Durante el segundo cuarto el panorama fue similar, con muchísimo esfuerzo y canastas que no entraban, los palentinos intentaban ponerse al ritmo de un rival que, por el momento, le superaba en todo. Mc Donnell seguía castigando con dureza, especialmente desde el perímetro, y Álvaro Martinez y Littleson intentaban dar caza al electrónico, pero no era suficiente. Los esfuerzos del palencia no se igualaban al juego y a la defensa impuesta por Ourense, pero también es cierto que los balones no entraron, el día fue aciago a canasta para los más duchos, sorprendiendo a propios y a extraños. El Ourense llegó a establecer una media aproximada de 12 o 13 puntos por delante durante gran parte del encuentro, llegando a 16 de máxima para horror de banquillo, afición y jugadores por igual.

Los triples de Littleson se antojaban oxígeno puro ante la asfixia y llegaron a acercar mucho a los suyos en momentos de lucha en los que Moncho detuvo el partido, como cuando el Palencia se colocó a 10 puntos de renta que se alargarían hasta el paso por vestuarios. 35-45 al ecuador del partido.

La reacción palentina tardó demasiado en llegar

Los palentinos reaccionaron, aunque no sería en todo su esplendor hasta bien entrado el último cuarto. Todos los intentos de ponerse a la altura en el marcador eran contrarrestados por un Leimanis desbocado, o un Mc Donnell muy preciso. Con el paso del tiempo la actividad defensiva del Palencia iba mejorando, con buenos bloqueos y mejor entendimiento, pero por cada paso bueno adelante, se daban dos malos hacia atrás. Un triple absolutamente liberado de Nicolau ponía en pie de guerra a los aficionados, mientras que Natxo Lezkano se iba encendiendo poco a poco hasta que sería sancionado con técnica.

Al final del tercer cuarto el Palencia luchó a contracorriente como no lo había hecho durante todo el partido, rememorando aquel partido contra el propio Ourense del que hablábamos anteriormente. La Caldera de Castilla se levantó y llevó en volandas a los suyos hasta el momento en el que Álvaro Muñoz, que siempre está ahí cuando más se le necesita, colaría un fantástico triple que dejaría a los suyos a un solo punto de diferencia antes de dar comienzo el último cuarto. 60-61

Último cuarto de infarto

“No apto para pacientes con afecciones cardiovasculares” Esa sería la descripción de los últimos diez minutos de juego, donde todo podía pasar y cualquier error o cadena de ellos, se castigaría sin piedad con una derrota. Por momentos, la esperanza de la remontada se desvanecía con unos primeros compases del último cuarto descorazonadores, con balones que se negaban a entrar, pérdidas, pases fallidos y un colosal Mc Donnell que tantos quebraderos de cabeza el dio al Palencia en el día de ayer. Pero de entre las cenizas surgiría el jugador que cambió las tornas del partido para encauzar a los suyos hacia la victoria, Tanor Ngom. ¿Tiene molestias? ¿Por qué no se usa más a menudo? Es cierto que en una de las situaciones tuvo que pedir el cambio porque como vienen siendo dolorosamente costumbre, a las defensas rivales les suele costar mucho hacer frente al torreón palentino, y de esta manera suele llevarse siempre los golpes más duros. Pero Ngom es un profesional resiliente con un físico portentoso y una visión de juego prodigiosa. Su presencia en pintura cambió las tornas del juego irremediablemente, tanto defensiva como ofensivamente. Su acierto en los 4,60 ayudó enormemente a arañar puntos que en ese momento se antojaron vitales. Ngom debe ser una pieza vital en el puzzle de Lezkano porque un pívot como él es capaz de dar la vuelta a un partido, como vimos ayer. Tanor luchó, defendió, atacó y encendió a la Caldera con sus ademanes y su gran juego interior. Junto a él, un siempre prometedor Littleson y un desbocado Álvaro Martínez consiguieron liderar la contra palentina hacia la victoria. Vrankic también tuvo buenos momentos, y Jakovics afinó casi al 70% su mano desde el perímetro.

Los últimos segundos fueron de tensión absoluta, con faltas continuadas para llevar al rival a los libres y con un Leimanis que casi le da un buen susto a los palentinos. Con la justa y suficiente ventaja obtenida y con Borg y Ngom casi impecables desde la línea de libres, el Iberolea Palencia obtenía otra victoria más, la cuarta de la temporada, en un escenario casi idéntico al de enero del 2026 contra este mismo equipo. De nuevo hemos visto un Palencia que puede, con una calidad individual sobresaliente y con maneras de convertirse en uno de los grandes (de nuevo), pero igualmente hemos visto muchísimo trabajo pendiente, una química que aún debe desarrollarse y un sistema que aún debe refinarse. 84-80.

Ficha técnica:

Partido perteneciente a la quinta jornada de liga regular de Primera FEB, disputado en el Pabellón de Deportes de Palencia ante 4927 personas, técnicas a ambos banquillos, Natxo Lezkano y Moncho López. Toni Naspler continúa sin jugar en el Iberolea Palencia.

Árbitros: MORALES Gª-ALCAIDE, JUAN P. – MARQUETA GRACIA, JOSE JAVIER – SANHERMELANDO GARCIA, HECTOR

84 – Iberolea Palencia (13-22-25-24): T. Ngom (11), T. Borg (11), Jakovics (10), Littleson (18), A. Martínez (15), J. Vrankic (11), Terrence Bieshaar (8), V. Vucetic (0), Álvaro Muñoz (5), Kjell De Graff (0), Dani Pérez (3)

80 – Club Ourense Baloncesto (25-20-16-19): Darío Pérez (0), Xabi Oroz (10), Sesan Russell (2), Fernández Carballo (5), Nicolau (5), Pinedo Saavedra (6), Seixas (2), Mc Donnell (20), Zidek (9), Iglesias (4), Leimanis (17)

Texto de Daniel Borge

Imagen flickr Iberolea Palencia / Víctor Quintana

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Dani Borge
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