Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

La tercera jornada de la Liga Endesa dejó marcadores abultados, finales de esos que se deciden por un suspiro y jugadores capaces de cambiar el rumbo de un partido cuando el balón empieza a pesar de verdad. Elegir un quinteto ideal nunca es una ciencia exacta, porque las estadísticas cuentan muchas cosas, pero no siempre explican lo que sucede sobre la pista. Aun así, hay actuaciones que hablan por sí solas. Estas son nuestras cinco elecciones de la jornada, cinco maneras distintas de entender el baloncesto y de dejar huella en un fin de semana que volvió a demostrar que en esta Liga nadie puede permitirse demasiados despistes.
23 puntos y 5 asistencias. En Santiago, Darius McGhee volvió a demostrar que tiene puntos en las manos y personalidad para asumir responsabilidades cuando las cosas se tuercen. El Lleida llegó a verse once puntos abajo ante el Obradoiro, pero el estadounidense se encargó de mantener a los burdeos en la pelea con una exhibición desde el perímetro, incluidos cuatro triples en poco más de cinco minutos. Después siguió buscando soluciones hasta la última posesión, cuando tuvo en sus manos la opción de forzar la prórroga. El balón no entró, pero eso no borra lo anterior. Hay derrotas que también dejan actuaciones para recordar, y la suya fue una de ellas.
27 puntos, 6 triples de 8 intentos y 30 de valoración en apenas 21 minutos. El MVP oficial de la jornada tiene nombre y apellidos: Francis Alonso. El escolta convirtió el partido ante el Girona en una demostración de puntería y confianza, de esas en las que cada lanzamiento parece llevar escrito su destino antes de abandonar las manos del jugador. Cuando encontró el ritmo, el Breogán disfrutó de una tarde ofensiva extraordinaria y el rival tuvo pocas respuestas para frenarle. No necesitó pasar media vida en la pista para dejar su firma. A veces, el talento se mide también por la rapidez con la que un jugador es capaz de cambiar un encuentro.
19 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias y 27 de valoración. El Unicaja necesitaba estrenar su casillero de victorias y Ignas Brazdeikis fue uno de los nombres propios del triunfo frente al Andorra. El jugador lituano-canadiense aportó puntos, intensidad y criterio, pero sobre todo ofreció una actuación completa, de las que no dependen únicamente de tener la muñeca caliente. Supo encontrar sus opciones, ayudar a sus compañeros y aparecer en distintos momentos del encuentro. En un equipo que busca recuperar sensaciones, contar con un jugador capaz de sumar en tantos apartados es una buena noticia.
20 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias y 25 de valoración. Si Francis Alonso puso la pólvora, Tevin Brown ayudó a que la fiesta del Breogán no tuviera demasiados invitados dispuestos a estropearla. Su actuación ante el Girona fue otra de las razones que explican el gran momento ofensivo del conjunto lucense, que sigue invicto después de tres jornadas. Brown hizo daño desde diferentes posiciones, encontró compañeros cuando la defensa se cerraba y aportó energía en los dos lados de la pista. Su partido quizá tuvo menos focos que el de Alonso, pero el baloncesto también se construye con jugadores que saben hacer muchas cosas bien y entienden cuándo toca hacerlas.
22 puntos, 9 rebotes y 25 de valoración. En el baloncesto hay jugadores que aparecen cuando el partido está controlado y otros que se hacen imprescindibles cuando la victoria empieza a escaparse. Joel Soriano pertenece a los segundos. El dominicano sostuvo al Obradoiro ante la reacción del iLERNA Lleida y terminó resolviendo el encuentro desde la línea de tiros libres, con dos lanzamientos convertidos a cuatro segundos del final. Su presencia cerca del aro fue determinante y su sangre fría, en el momento decisivo. El Lleida tuvo una última oportunidad para forzar la prórroga, pero el lanzamiento de McGhee no entró. Soriano había hecho su trabajo.
Cinco jugadores, cinco actuaciones y una jornada que deja una conclusión bastante clara: el talento individual sigue siendo capaz de inclinar la balanza, aunque casi siempre necesita un equipo detrás que le dé sentido. Francis Alonso se lleva los focos con su condición de MVP, Soriano decidió un final apretado y Brazdeikis puso su granito de arena en el primer triunfo del Unicaja. Brown confirmó el buen momento del Breogán y McGhee volvió a ser uno de los argumentos más sólidos del Lleida, pese a que su equipo regresó de Santiago sin premio.
Porque las estadísticas ayudan a explicar una actuación, pero hay algo que no aparece en ninguna casilla: la responsabilidad de pedir el balón cuando las cosas se complican, la capacidad de encontrar una solución cuando el rival aprieta o la serenidad necesaria para lanzar dos tiros libres que pueden decidir un partido.
Esta jornada tuvo de todo eso. Y estos cinco nombres, cada uno a su manera, se ganaron un sitio entre los protagonistas.
Autor: José Manuel Gómez
Foto:
