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Nos toca salir del palacio, nos toca movernos, el domingoLa Salud Cartagena CB juega su segundo partido de liga ante el LogroBasket Logi7. El primero fuera de casa, sin contar el de copa. Se acabó el Palacio, se acabó la grada empujando: ahora toca coger el autobús, hacer muchos kilómetros y ver qué equipo sale de ahí.
Ganamos al Biele, 93-86. Al descanso íbamos por debajo, 39-47, y fue un tercer cuarto de 33-22 el que lo cambió todo. Faverani con 24 puntos, Javi García con 19 y 7 asistencias. Un momento de himpás que se pudo resolver relativamente rápido
Ahora, la pregunta. Aquello fue en casa, con el Palacio detrás y el empujón de la grada. Y la necesidad de dar una muy buena imagen tras el desastre del partido anterior. ¿Se puede remontar igual en Lobete si es necesario? Pus de corazón espero que no tengamos que llegar a ese punto y sea todo mucho más relajado. Aunque jugadno fuera ya se sabe que no te puede relajar.
Un Logroño que llega lanzado
Por su parte el rival debutó con victoria, y no en casa: ganó 67-81 en Molina. Sí, nuestros vecinos, el mismo Molina al que le hicimos 89-59 en la Copa. Sé que comparar partidos así es un truco de aficionado (Copa en septiembre y liga en octubre son otra cosa), pero uno hace cuentas igual. Aunque tampoco sirve de mucho, la verdad.
El partido estuvo igualado hasta el último cuarto, y ahí el Logroño se escapó con un 10-23. Pegaron el sprint final. Y ojo a cómo ganaron: anotaron los diez jugadores y ninguno pasó de 14 puntos. Ni siquiera Mazaira, su gran referencia interior, tuvo protagonismo en el marcador (cinco puntos). Un equipo que gana así no depende de una sola cara, y esos son los incómodos.
Y conviene mirar de dónde venimos. La Copa nos dejó una victoria y dos derrotas, y la del 87-53 en Llíria dolió. Poco dura la alegría en la casa del pobre, ya lo dijimos. Pero te caes y te levantas: el estreno ante el Biele fue la primera respuesta, con victoria en liga y con un buen empujón. Ahora hay que ver si la respuesta se repite cuando la grada no está.
Esto de los viajes es otro mundo. Un pabellón que no es el tuyo, un público que no es el tuyo. Y un equipo nuevo, con diez fichajes, que hasta ahora ha jugado todo en casa. Por eso tengo tantas ganas de verlo: quiero saber cómo se les da un partido tan lejos de casa, cómo aguantan el primer arreón del rival y si saben contestar cuando toque.
No hace falta ganar para quedarse tranquilo, aunque sí que apetece, claro. Una victoria sería un chute enorme para la confianza, dos de dos y con la sensación de que este grupo vale y ya va tomando forma mucho más rápido de lo que se podía pensar. Y si no sale, no pasa nada, se sigue. Pero ir a Lobete a ver qué pasa, con la curiosidad de quien no sabe qué va a encontrar, ya es mucho. Por ahora cada partido será una sorpresa.
Autor: Abraham Gallego
Foto: RRSS La Salud Cartagena CB
