A Galicia sin complejos

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Hay viajes que sirven para algo más que recorrer kilómetros. El iLERNA Lleida pone rumbo a Santiago de Compostela con la necesidad de recuperar sensaciones, dejar atrás la derrota ante el Burgos y recordar que, hace apenas dos semanas, fue capaz de asaltar la pista del vigente campeón de Liga Endesa. Aquel triunfo en Valencia no fue una casualidad, pero el baloncesto tiene una memoria demasiado corta como para vivir de lo conseguido.

Este domingo, a las doce del mediodía, el iLERNA Lleida tendrá enfrente al Monbus Obradoiro, un viejo conocido que ha regresado a la ACB con ganas de recordar que no ha venido a pasearse. Los gallegos ya han dejado claro que tienen argumentos para discutirle el partido a cualquiera: asaltaron Andorra (85-90) y llevaron al Real Madrid hasta la prórroga, donde acabaron cediendo por 107-114. Dos jornadas, una victoria y una derrota. El mismo balance que el Lleida de Gerard Encuentra, aunque a estas alturas de la película los números cuentan poco y lo que importa de verdad es quién sabe imponer su ley cuando el balón empieza a quemar.

La clasificación todavía no dice gran cosa, pero el partido sí puede empezar a marcar tendencias. Para el Lleida, se trata de demostrar que lo ocurrido en el Barris Nord ante el Burgos fue un tropiezo y no una señal de alarma. Para Obradoiro, confirmar que su regreso a la Liga Endesa no será una visita de paso. Y en medio de todo, cuarenta minutos de baloncesto en una pista que no suele regalar nada.

Childress y una Caldeira que exige respuestas

El entrenador leridano ya ha advertido de la dificultad del encuentro. No es una visita sencilla ni por el rival ni por el ambiente que espera en el Multiusos Fontes do Sar, donde la afición compostelana acostumbra a empujar a los suyos con la intensidad de quien sabe que cada partido en casa tiene un valor especial.

Brandon Childress aparece como una de las grandes amenazas del Obradoiro. Su capacidad anotadora y su facilidad para generar ventajas obligarán al Lleida a trabajar desde la defensa, sin conceder tiros cómodos ni permitir que los locales encuentren ese ritmo ofensivo que tanto les gusta. Junto a él, nombres como Yunio Barrueta y Alex Barcello aportan puntos, recursos y capacidad para castigar cualquier despiste.

También habrá que vigilar el trabajo interior de Felipe Dos Anjos, además de la aportación de Caleb Agada (ex del Lleida), Leo Meindl y Joel Soriano. Obradoiro tiene puntos, alternativas y confianza. Encuentra lo resumió con claridad: es un equipo que juega con mucha fluidez en ataque y que también se sacrifica atrás.

La respuesta del iLERNA deberá ser colectiva. James Batemon y Darius McGhee, protagonistas del triunfo en Valencia, volverán a tener un papel importante, pero el equipo necesitará algo más que el talento de sus exteriores. Zacharie Perrin, Melvin Ejim y el resto de la rotación deberán ayudar a controlar el rebote, cerrar los espacios y evitar que el rival convierta cada recuperación en una oportunidad para correr.

La derrota ante Burgos dejó una lección que conviene no olvidar: competir durante muchos minutos no basta si después faltan acierto y serenidad cuando el partido entra en su tramo decisivo. En Santiago, el Lleida tendrá que sostener su propuesta durante los cuarenta minutos, sin desconectarse cuando el marcador apriete ni precipitarse cuando las cosas no salgan.

Encuentra también tiene una pequeña cuenta pendiente con el entrenador gallego, Diego Epifanio. El técnico leridano reconoció que todavía no ha conseguido ganar a los equipos dirigidos por Epi y expresó su deseo de que esta pueda ser la primera ocasión. Una motivación añadida, aunque la verdadera batalla estará sobre la pista.

La semana ha servido para analizar los errores ante Burgos y trabajar en aquello que depende del equipo. Ahora toca trasladarlo al partido, con la mentalidad y la solidez que permitieron ganar en Valencia.

Una oportunidad para volver a creer

El iLERNA Lleida no necesita inventarse una identidad nueva cada domingo. Necesita consolidar la que le permitió competir en el Roig Arena: intensidad, personalidad, valentía y capacidad para aprovechar las oportunidades cuando aparecen.

La Liga Endesa es demasiado exigente para pensar que todos los encuentros se pueden resolver a base de inspiración ofensiva. Habrá días en los que entren los triples y otros en los que el aro parezca cerrado. Por eso, en pistas como la de Santiago, la defensa, el rebote y la cabeza pueden acabar teniendo tanto peso como los puntos.

Gerard Encuentra pide un partido sólido y una mentalidad fuerte. No hay otra fórmula. El Obradoiro intentará imponer su ritmo y hacer valer el apoyo de su gente; el Lleida deberá evitar que el encuentro se convierta en una sucesión de ataques rápidos y situaciones descontroladas.

Después de la alegría de Valencia y el golpe de Burgos, llega una oportunidad para encontrar el equilibrio. No se trata de demostrar que el equipo puede ganar al campeón, porque ya lo hizo. Se trata de demostrar que puede competir con regularidad, también lejos de casa y en escenarios donde cada posesión exige un esfuerzo añadido. El domingo, a las doce del mediodía, el balón volverá a poner a cada uno en su sitio. El Obradoiro defenderá su pista y el Lleida buscará su segunda victoria del curso.

En Santiago no esperan alfombras ni concesiones. Espera la Caldeira de Sar, un rival con confianza y una mañana de baloncesto de las que obligan a tener los cinco sentidos despiertos.

El Lleida ya sabe que puede sorprender. Ahora le toca demostrar que también sabe levantarse.

Autor: José Manuel Gómez

Foto: X (Twitter)Força Lleida

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